URBANISMO CON VÍCTIMAS
(A propósito del nuevo Estudio de Detalle en la calle de la Virgen del Camino)
A poco que uno eleve la vista sobre su propio bolsillo, puede percatarse de que todos somos víctimas del urbanismo depredador que se practica, sin más lejos, en Potes, (por no hablar del de Ojedo, que no le va a la zaga, vive Dios). Nosotros y nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos, (si no lo remedia el señor Aznar atrayendo sobre este pueblo alegre y confiado la venganza de los ex-amigos árabes por enredar donde no debe, o no ocurre alguna otra catástrofe), varias generaciones de vecinos de Potes, estamos de por vida sentenciadas a disfrutar de las fealdades construidas en nuestra Villa, sin necesidad de habernos vistos obligados, por falta de mejor oferta, a comprar un piso en la calle de la Virgen del Camino.
Somos, por tanto, víctimas involuntarias de la ambición desmedida que los poderes públicos locales (o sea, el Ayuntamiento) no han sabido, podido o querido frenar, o que, incluso, en algunos casos, han inducido con su dejar hacer, con sus omisiones vecinas del cohecho, con sus votos cercanos a la prevaricación. Ambición, incompetencia y corrupción que nos han condenado de por vida a un paisaje urbano degradado y vulgar que a duras penas nos deja ver los Picos, y que aun después de muertos no cejará en estorbarnos el descanso eterno, como de vivos nos jode la calidad de vida.
Pero en todo hay grados, y también en este asunto de la Virgen del Camino. Mucho más víctimas que nosotros son los compradores de buena fe que, además de sufrir las viviendas por fuera, deben sufrirlas por dentro, y que a la indignación de saberse estafados añaden la incertidumbre de no saber qué pasará finalmente con la sentencia de derribo que les afecta.
Hay, sin embargo, una víctima mayor en este negocio que comentamos. Se llama doña Angelina Díez Ruiz, y es la dueña de una finca urbana, solar al sitio de la Virgen del camino de la Villa de Potes, de 1.283 m2., que por arte de birlibirloque, (es decir, merced al estudio de detalle promovido por Construcciones Manuel Díaz Ruiz, S.A., ahora reiterado por iniciativa municipal), ha quedado reducida a 105 metros cuadrados edificables. Por lo que al daño estético que provocan los edificios por fuera y al daño moral que produce el que a uno le pisoteen sus derechos, debe añadir el daño económico, contante y sonante, que origina el verse estafada, víctima de una apropiación indebida e indefensa ante los atropellos del Ayuntamiento de Potes.
Doña Angelina Díez Ruiz lleva defendiéndose inútilmente desde aquel fatídico 1 de abril de 1.996 en que don Alfonso Gutiérrez, Alcalde de Potes, se lió la manta a la cabeza y decidió, contra todo lo razonable y legal, (y contra el informe técnico desfavorable de su arquitecto de confianza), conceder una licencia de obra con su voto de calidad, saltándose por encima todos los derechos habidos y por haber, y en primer término el derecho de doña Angelina Díez Ruiz al aprovechamiento edificatorio de su finca que legalmente le corresponde, conforme a los principios de urbanización, cesión y equidistribución de cargas y beneficios consagrados en la legislación estatal y regional sobre régimen urbanístico y ordenación urbana.
Ahora, con motivo del periodo de información pública del nuevo disparate promovido por el Ayuntamiento de Potes, en forma de estudio de detalle, doña Angelina Díez Ruiz, en vez de coger una escopeta y matar a alguien, ha vuelto a formular alegaciones. Y dice, cómo no, que no comprende por qué se promueve esta actuación, reiterativa de la anterior y además extrañamente promovida a iniciativa municipal, si no es por el cúmulo de despropósitos que viene arrastrando desde tiempo atrás la actuación sobre esta zona y la ejecución de los bloques de viviendas que se han realizado de manera absolutamente irregular y con claro perjuicio de quien suscribe.
Sigue diciendo doña Angelina Díez Ruiz que dicho estudio de detalle pretende restablecer la legalidad infringida partiendo además de la conversión automática, como por arte de magia, de un vial no previsto en las Normas Subsidiarias y desarrollando irregularmente en el Estudio de Detalle anterior, que ahora resulta ser municipal y no privado, además de que, de manera incierta, se habla de que se ha desarrollado más viario en la zona mediante otras actuaciones urbanísticas distintas y, además, como culminación del totum revolutum que se efectúa, implica el estudio de Detalle con la aprobación inicial del Plan General de Ordenación Urbana (... ) afirmación y efectos cuya finalidad y alcance no se llega muy bien a comprender pero que, por supuesto, no se ajusta a derecho.
Y tras reiterar que se sigue arrastrando el error fundamental cometido hace siete años, el de no desarrollar la correspondiente unidad de ejecución que garantizase el reparto equitativo de cargas y beneficios entre las propiedades afectadas, de modo que no tenga que cargar la misma parcela con la mayor parte de los viales para dar servicio al resto, acusa al Ayuntamiento de Potes de generar confusionismo al vincular o mezclar la aprobación del Estudio de Detalle con la del Plan General, intentando legalizar la situación ilegal preexistente mediante una nueva ilegalidad.
Así que ya pueden consolarse los apenados vecinos afectados por la orden de derribo de la urbanización (o desurbanización, para ser más precisos) de la calle Virgen del Camino, que al fin y al cabo llevan más de cuatro años disfrutando de una... a modo de casa, a costa del atropello de los legítimos intereses de doña Angelina Díez Ruiz. Y que se entere también nuestro compañero extremeño, para que le eche un capote a esta pobre mujer, que ésta sí que es una víctima sin comerlo ni beberlo. Y sin haber ido a montar bronca a los plenos municipales para acojonar a los concejales acojonables.

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