LIEBANA, EL DESFILADERO Y OTRAS LIGEREZAS DE CASCOS:



* Francisco J. Gutiérrez Alonso.



El pasado día 6 de agosto, en la Tribuna Libre del Diario Montañes, aparecía un artículo de la Diputada Regional lebaniega María Luz Lerín Llorente, a raíz de la publicación en el BOE de la Resolución de la Secretaría de Estado de Infraestructuras para la licitación de sendos contratos de consultoría y asistencia para el acondicionamiento del tramo de la carretera nacional 621 a su paso por el Desfiladero de la Hermida y que tituló: Liébana tendrá el acceso que se merece. En nombre de una mayoría de lebaniegos dotados de un mínimo de sentido común y con alguna memoria histórica, la Agrupación Comarcal Liébana del PSC-PSOE nos sentimos en la obligación moral de replicar a la parlamentaria cántabra y puntualizar algunas de las cuestiones planteadas en su nota.



No vamos a entrar a considerar las loas exageradas e inmerecidas, rayanas con el más vulgar y chabacano peloteo, que tributa al actual titular de la cartera de Fomento. Suponemos que son para el consumo interno y las refiere quien pretende ganar simpatías en su partido para repetir en su actual cargo, ahora que se aproximan nuevas elecciones. Lo cierto que es los hechos son tozudos y, por mas empeño que le ponga la Srª Lerín, ninguno es el mérito del que resulta acreedor el Sr. Cascos por lo que a intervenciones en la N621 a su paso por Liébana se refiere. En los casi 70 kilómetros del discurrir de esta vía por territorio cántabro, desde el Puerto de San Glorio hasta Unquera, el Mº de Fomento bajo la responsabilidad de su actual titular no ha hecho nada, absolutamente nada, para mejorarla. Aún así, sería un candidato idóneo a “orujero mayor” en la próxima edición de la fiesta del orujo, ya que iguala en méritos al anterior nominado, el Sr. Lucas, otro ministro de la factoría Aznar que tampoco hizo nada por la comarca lebaniega.



Sin embargo, lo realmente trascendente es el fondo del asunto: la imperiosa necesidad de la mejora efectiva y sin demora de los accesos a Liébana. Estos no se reducen exclusivamente a la vía de penetración desde la costa que, aunque tortuosa y manifiestamente mejorable, es con mucho la mejor acondicionada y la más transitable de las tres existentes. Las partes inicial y final del tramo desde Potes-Unquera ya están acondicionadas; restan los 20 kilómetros que atraviesan el Desfiladero. Sin embargo el acceso desde León, los 28 kms. del Puerto de San Glorio-Potes, no se ha tocado desde su construcción en los años 30 de la pasada centuria. Igualmente ocurre con el tramo Ojedo- Puerto de Piedras, que es competencia del Ejecutivo Regional y aún conserva un trazado decimonónico. Estos últimos también son accesos a Liébana, de los que no podemos prescindir, y de ellos tampoco se ha ocupado nunca la Sra. Diputada.



Gratuitas e inexactas resultan sus referencias a la red viaria cántabra, cuya realización atribuye en exclusiva al Sr. Cascos, culpando al mismo tiempo del retraso en la modernización de las carreteras a los catorce años de gobierno socialista, como si la derecha no hubiese gobernado nunca desde la etapa constitucional hasta la actualidad. Antes de 1982, en Cantabria no existía ni un kilómetro de autovía. De la Autovía del Cantábrico, desde el límite provincial con Vizcaya hasta el límite con Asturias, el titular de Fomento tan sólo ha cortado la cinta en los dos tramos finales de 6 y 8 kms. respectivamente, entre Virgen de la Peña y Unquera. El resto, Srª. Lerín, desde Vizcaya hasta Torrelavega, pasando por Santander y El Sardinero, fue fruto de la gestión socialista. Como también lo fue el inicio del tramo Torrelavega-Virgen de la Peña, o el acondicionamiento de la carretera nacional a Burgos y Palencia, así como el inicio de las obras de los Tornos. Lo mismo ocurre con los dos únicos tramos de la N621 que han sido acondicionados: Panes-Unquera finalizado en 1.993 y Potes–Castro Cillorigo finalizado en 1.996. Recuerde igualmente que se colocaron un buen número de pantallas protectoras para prevenir la caída de piedras en los puntos más conflictivos del Desfiladero; se iniciaron en 1.994 los trámites para el acondicionamiento del tramo del Desfiladero; y se redactó en 1.995 el proyecto de reforma y acondicionamiento del tramo Potes a San Glorio.



Todas ellas fueron iniciativas de la administración socialista, unas felizmente concluidas y otras, las lebaniegas, han dormido en el seno de los sucesivos gabinetes del Sr. Aznar. Desde 1.998 el Mº de Medio Ambiente demora las preceptivas Declaraciones de Impacto Ambiental de la N621 a su paso por Liébana. En este asunto la Srª Lerín ha tenido una modesta aportación, ya que en abril del año 2.000, como concejala del Ayº de Camaleño, se opuso a una moción formulada por el portavoz del grupo municipal socialista instando precisamente al Mº de Medio Ambiente para que agilizase la redacción del Informe de Impacto Ambiental correspondiente al tramo del Desfiladero de la Hermida.



Vea la Srª Diputada como, a pesar de sus desatinadas aseveraciones, los progresistas hemos estado en la primera línea cuando de dotar de infraestructuras a este país, a esta región y esta comarca se trataba. No sólo en la historia mas reciente que usted no recuerda, también en la más a alejada en el tiempo que parece no conocer. La carretera que atraviesa el Desfiladero de la Hermida se construyó durante el siglo XIX y se concluyó en 1873, fecha en que se proclamó la Primera República como culminación del proceso revolucionario iniciado en septiembre de 1.868. Fue esta una obra que cambio la faz de la comarca, un proyecto de consensos y confluencia de intereses en la que los sectores más dinámicos de la población lebaniega tuvieron una intervención definitiva. En esa iniciativa modernizadora también estuvieron los progresistas, tanto locales como foráneos. Así el camino del Desfiladero lo inauguró un republicano, el alcalde de la Villa de Potes en esa fecha era D. Miguel Mª Manso, un progresista, y el Diputado electo por la circunscripción electoral de Liébana fue D. Santiago González Encinas, vinculado ideológicamente el grupo republicano de Castelar.



Sin embargo, sí es de agradecer la repentina conversión de la Srª Diputada a los postulados conservacionistas. Quien fue una de las activistas más significadas en el movimiento local de oposición a la ampliación de Parque Nacional de los Picos de Europa, quien no dijo “ni esta boca es mía” cuando siendo concejala del Ayuntamiento de Camaleño se perpetró el atentado contra la cabecera del río Deva, en el tramo entre Espinama y Cosgaya se varió puntualmente el cauce del río y se construyeron voladizos sobre el mismo como consecuencia de la mejora del acceso a Fuente De, ahora se convierte en apóstol de la conservación y se hace eco del lamento del río Cares. No la vimos tan acongojada cuando se ejecutó el tramo Cabrales-Cangas de Onis; cuando se acondicionó el acceso a Sotres; o cuando se construyó el funicular de Bulnes. Obras ejemplares y paradigma de la conservación que se llevaron a cabo bajo la gestión del partido de la Srª Diputada y del Sr. Ministro. Sea como fuere, dudo mucho que se crea a pies juntos, tal como pregona, que la futura actuación en las márgenes del río Deva vaya a ser “una ingeniería aplicada artesanalmente”. El mejor ejemplo lo tenemos en la actuación llevada a cabo por el Ministerio de Fomento en la autovía de la Meseta que se ejecuta sin el preceptivo Informe de Impacto Ambiental. Solo un ingenuo o un cretino se lo creería.



Nos sorprende igualmente el optimismo, no exento de candidez, de la Srª Lerin al suponer que una simple licitación para realizar unos contratos de consultoría y asistencia para redactar los proyectos, automáticamente resuelva el problema del acceso a Liébana y asegure su correcta e inmediata ejecución. Al Sr. Cascos lo seguiremos viendo en las márgenes del río Deva, pero armado con los aparejos de pescar salmones, como hasta ahora, sobre todo si tomamos en serio las conclusiones del simposio “Viaria Cantabria 2001-2010” celebrado en Santander en mayo del 2.001, en que el propio Ministro señaló que la prioridad, en cuanto a las infraestructuras viarias en Cantabria, se centraba en las autovías y en las vías de alta capacidad quedando en suspenso, al menos durante esta legislatura y la siguiente, las actuaciones en la N621. Así se lo hizo saber el titular de Fomento personalmente a alguno de los alcaldes de la comarca que se interesó por esta vía.



A pesar de ello, sí creemos que tanto la Srª Diputada, el Sr. Ministro y los lebaniegos de menos de 50 años llegaremos a ver las obras de reforma y ampliación de la carretera del Desfiladero. Pero de lo que estamos absolutamente persuadidos es que no será el actual titular de Fomento quien corte la cinta y muy probablemente la “sonrisa de Cascos” a algunos se le va a trocar en mueca.

Secretario de Política Institucional de la Agrupación Comarcal Liébana del PSC-PSOE.