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El Grupo Municipal Socialista de Potes ante la moción presentada por el concejal Don José Antonio Gutiérrez Fernández para que se conceda la máxima distinción municipal a El Diario Montañés
PARA HACER CONSTAR EN EL ACTA DE LA SESIÓN EXTRAORDINARIA DEL PLENO DE 20 DE SEPTIEMBRE DE 2.002.
Desde el respeto a la libertad de información y de expresión de ideas y opiniones que exige la Constitución Española, el Grupo Municipal Socialista sufre con paciencia democrática la marginación de El Diario Montañés. Comprendemos que a dicho periódico no le gustan nuestras ideas y opiniones y que, en consecuencia, al tratarse de una empresa privada, no las publica, aunque tal proceder pueda entrar en contradicción con la función social de los medios de comunicación y, en numerosas ocasiones, con el derecho de réplica que teóricamente asiste a todos los ciudadanos españoles.
En cien años de existencia el periódico habrá pasado por diferentes etapas. Pero a nosotros, como concejales de Potes, nos toca pronunciarnos en función de su trayectoria durante los últimos doce y su línea informativa en relación con Liébana, que es lo que conocemos de primera mano. Es posible que en otras zonas la política editorial del periódico sea distinta, pero en nuestra comarca su falta de pluralidad se aproxima al sectarismo. La circunstancia de que el presidente de la empresa editora tenga cierta vinculación con Liébana juega, además, en nuestra contra, pues en vez de ser un motivo para cuidar especialmente la información y garantizar el equilibrio de la opinión, sólo sirve para practicar la censura previa y decidir lo que debe o no ser publicado.
En estas condiciones, El Diario Montañés es actualmente, al menos en cuanto a la información regional se refiere, un periódico tendencioso que a efectos prácticos funciona como órgano de expresión de la derecha gobernante y su tupida red clientelar, notas características que en Liébana rozan lo caricaturesco con excesiva frecuencia, de tal modo que, si no existiera más realidad que la publicada, nuestra comarca sería una especie de parque temático de romerías tradicionales en continuo vaivén procesional con políticos del PP al frente.
Entendemos, pues, que la derecha que gobierna nuestro Ayuntamiento quiera distinguir a ese periódico, pero el respeto a nosotros mismos y a los vecinos que representamos en la Corporación Municipal nos impide facilitar con nuestro voto que se le impongan medallas por la continua desinformación que practica. Tenemos además especial interés en que quede constancia de nuestra postura en el acta de la sesión plenaria, para que las futuras generaciones puedan tener alguna noticia de lo que realmente sucede en Liébana a comienzos del siglo XXI bajo la crónica oficial publicada, un suponer, en El Diario Montañés.
Potes, a 20 de septiembre de 2.002.

LIEBANA, EL DESFILADERO Y OTRAS LIGEREZAS DE CASCOS:
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El pasado día 6 de agosto, en la Tribuna Libre del Diario Montañes, aparecía un artículo de la Diputada Regional lebaniega María Luz Lerín Llorente, a raíz de la publicación en el BOE de la Resolución de la Secretaría de Estado de Infraestructuras para la licitación de sendos contratos de consultoría y asistencia para el acondicionamiento del tramo de la carretera nacional 621 a su paso por el Desfiladero de la Hermida y que tituló: Liébana tendrá el acceso que se merece. En nombre de una mayoría de lebaniegos dotados de un mínimo de sentido común y con alguna memoria histórica, la Agrupación Comarcal Liébana del PSC-PSOE nos sentimos en la obligación moral de replicar a la parlamentaria cántabra y puntualizar algunas de las cuestiones planteadas en su nota.
No vamos a entrar a considerar las loas exageradas e inmerecidas, rayanas con el más vulgar y chabacano peloteo, que tributa al actual titular de la cartera de Fomento. Suponemos que son para el consumo interno y las refiere quien pretende ganar simpatías en su partido para repetir en su actual cargo, ahora que se aproximan nuevas elecciones. Lo cierto que es los hechos son tozudos y, por mas empeño que le ponga la Srª Lerín, ninguno es el mérito del que resulta acreedor el Sr. Cascos por lo que a intervenciones en la N621 a su paso por Liébana se refiere. En los casi 70 kilómetros del discurrir de esta vía por territorio cántabro, desde el Puerto de San Glorio hasta Unquera, el Mº de Fomento bajo la responsabilidad de su actual titular no ha hecho nada, absolutamente nada, para mejorarla. Aún así, sería un candidato idóneo a orujero mayor en la próxima edición de la fiesta del orujo, ya que iguala en méritos al anterior nominado, el Sr. Lucas, otro ministro de la factoría Aznar que tampoco hizo nada por la comarca lebaniega.
Sin embargo, lo realmente trascendente es el fondo del asunto: la imperiosa necesidad de la mejora efectiva y sin demora de los accesos a Liébana. Estos no se reducen exclusivamente a la vía de penetración desde la costa que, aunque tortuosa y manifiestamente mejorable, es con mucho la mejor acondicionada y la más transitable de las tres existentes. Las partes inicial y final del tramo desde Potes-Unquera ya están acondicionadas; restan los 20 kilómetros que atraviesan el Desfiladero. Sin embargo el acceso desde León, los 28 kms. del Puerto de San Glorio-Potes, no se ha tocado desde su construcción en los años 30 de la pasada centuria. Igualmente ocurre con el tramo Ojedo- Puerto de Piedras, que es competencia del Ejecutivo Regional y aún conserva un trazado decimonónico. Estos últimos también son accesos a Liébana, de los que no podemos prescindir, y de ellos tampoco se ha ocupado nunca la Sra. Diputada.
Gratuitas e inexactas resultan sus referencias a la red viaria cántabra, cuya realización atribuye en exclusiva al Sr. Cascos, culpando al mismo tiempo del retraso en la modernización de las carreteras a los catorce años de gobierno socialista, como si la derecha no hubiese gobernado nunca desde la etapa constitucional hasta la actualidad. Antes de 1982, en Cantabria no existía ni un kilómetro de autovía. De la Autovía del Cantábrico, desde el límite provincial con Vizcaya hasta el límite con Asturias, el titular de Fomento tan sólo ha cortado la cinta en los dos tramos finales de 6 y 8 kms. respectivamente, entre Virgen de la Peña y Unquera. El resto, Srª. Lerín, desde Vizcaya hasta Torrelavega, pasando por Santander y El Sardinero, fue fruto de la gestión socialista. Como también lo fue el inicio del tramo Torrelavega-Virgen de la Peña, o el acondicionamiento de la carretera nacional a Burgos y Palencia, así como el inicio de las obras de los Tornos. Lo mismo ocurre con los dos únicos tramos de la N621 que han sido acondicionados: Panes-Unquera finalizado en 1.993 y PotesCastro Cillorigo finalizado en 1.996. Recuerde igualmente que se colocaron un buen número de pantallas protectoras para prevenir la caída de piedras en los puntos más conflictivos del Desfiladero; se iniciaron en 1.994 los trámites para el acondicionamiento del tramo del Desfiladero; y se redactó en 1.995 el proyecto de reforma y acondicionamiento del tramo Potes a San Glorio.
Todas ellas fueron iniciativas de la administración socialista, unas felizmente concluidas y otras, las lebaniegas, han dormido en el seno de los sucesivos gabinetes del Sr. Aznar. Desde 1.998 el Mº de Medio Ambiente demora las preceptivas Declaraciones de Impacto Ambiental de la N621 a su paso por Liébana. En este asunto la Srª Lerín ha tenido una modesta aportación, ya que en abril del año 2.000, como concejala del Ayº de Camaleño, se opuso a una moción formulada por el portavoz del grupo municipal socialista instando precisamente al Mº de Medio Ambiente para que agilizase la redacción del Informe de Impacto Ambiental correspondiente al tramo del Desfiladero de la Hermida.
Vea la Srª Diputada como, a pesar de sus desatinadas aseveraciones, los progresistas hemos estado en la primera línea cuando de dotar de infraestructuras a este país, a esta región y esta comarca se trataba. No sólo en la historia mas reciente que usted no recuerda, también en la más a alejada en el tiempo que parece no conocer. La carretera que atraviesa el Desfiladero de la Hermida se construyó durante el siglo XIX y se concluyó en 1873, fecha en que se proclamó la Primera República como culminación del proceso revolucionario iniciado en septiembre de 1.868. Fue esta una obra que cambio la faz de la comarca, un proyecto de consensos y confluencia de intereses en la que los sectores más dinámicos de la población lebaniega tuvieron una intervención definitiva. En esa iniciativa modernizadora también estuvieron los progresistas, tanto locales como foráneos. Así el camino del Desfiladero lo inauguró un republicano, el alcalde de la Villa de Potes en esa fecha era D. Miguel Mª Manso, un progresista, y el Diputado electo por la circunscripción electoral de Liébana fue D. Santiago González Encinas, vinculado ideológicamente el grupo republicano de Castelar.
Sin embargo, sí es de agradecer la repentina conversión de la Srª Diputada a los postulados conservacionistas. Quien fue una de las activistas más significadas en el movimiento local de oposición a la ampliación de Parque Nacional de los Picos de Europa, quien no dijo ni esta boca es mía cuando siendo concejala del Ayuntamiento de Camaleño se perpetró el atentado contra la cabecera del río Deva, en el tramo entre Espinama y Cosgaya se varió puntualmente el cauce del río y se construyeron voladizos sobre el mismo como consecuencia de la mejora del acceso a Fuente De, ahora se convierte en apóstol de la conservación y se hace eco del lamento del río Cares. No la vimos tan acongojada cuando se ejecutó el tramo Cabrales-Cangas de Onis; cuando se acondicionó el acceso a Sotres; o cuando se construyó el funicular de Bulnes. Obras ejemplares y paradigma de la conservación que se llevaron a cabo bajo la gestión del partido de la Srª Diputada y del Sr. Ministro. Sea como fuere, dudo mucho que se crea a pies juntos, tal como pregona, que la futura actuación en las márgenes del río Deva vaya a ser una ingeniería aplicada artesanalmente. El mejor ejemplo lo tenemos en la actuación llevada a cabo por el Ministerio de Fomento en la autovía de la Meseta que se ejecuta sin el preceptivo Informe de Impacto Ambiental. Solo un ingenuo o un cretino se lo creería.
Nos sorprende igualmente el optimismo, no exento de candidez, de la Srª Lerin al suponer que una simple licitación para realizar unos contratos de consultoría y asistencia para redactar los proyectos, automáticamente resuelva el problema del acceso a Liébana y asegure su correcta e inmediata ejecución. Al Sr. Cascos lo seguiremos viendo en las márgenes del río Deva, pero armado con los aparejos de pescar salmones, como hasta ahora, sobre todo si tomamos en serio las conclusiones del simposio Viaria Cantabria 2001-2010 celebrado en Santander en mayo del 2.001, en que el propio Ministro señaló que la prioridad, en cuanto a las infraestructuras viarias en Cantabria, se centraba en las autovías y en las vías de alta capacidad quedando en suspenso, al menos durante esta legislatura y la siguiente, las actuaciones en la N621. Así se lo hizo saber el titular de Fomento personalmente a alguno de los alcaldes de la comarca que se interesó por esta vía.
A pesar de ello, sí creemos que tanto la Srª Diputada, el Sr. Ministro y los lebaniegos de menos de 50 años llegaremos a ver las obras de reforma y ampliación de la carretera del Desfiladero. Pero de lo que estamos absolutamente persuadidos es que no será el actual titular de Fomento quien corte la cinta y muy probablemente la sonrisa de Cascos a algunos se le va a trocar en mueca.

SANEAMIENTO SÍ, PERO NO A CUALQUIER PRECIO
Los socialistas lebaniegos nos felicitamos de que, por fin, el Gobierno de Cantabria continúe con las obras de saneamiento y depuración de la comarca, especialmente por lo que respecta a la Villa de Potes, donde la ejecución de los trabajos, iniciados en 1.994, llevan paralizados desde hace más de seis años. Como ha denunciado varias veces el Grupo Municipal Socialista de Potes (GMS), la interrupción y abandono de las obras de saneamiento y depuración de los ríos Deva y Quiviesa a su paso por Potes viene produciendo diversas situaciones insalubres, especialmente graves en el barrio de Las Vegas, donde, a escasos metros de las viviendas, vierte al Deva el colector que recoge la mayor parte de las aguas residuales de la Villa. Un estado de cosas que, sobre manera en verano, dista mucho de la "excelencia ambiental de Cantabria" pregonada por el presidente Martínez Sieso y el consejero Gil en el acto de presentación de la primera fase del saneamiento y depuración de Liébana, celebrado en Potes el pasado 12 de febrero.
Por eso nos parece a los socialistas que, ya que por culpa de su mala planificación, nos está costando tanto tiempo y tanto dinero acabar las obras de saneamiento y depuración, sería bueno que en esta ocasión no volvieran a equivocarse de planteamiento y las llevaran a cabo al mejor precio y en el menor plazo posibles, y, lo que es igualmente importante, sin originar daños colaterales. Y decimos esto porque, aunque al consejero Gil le parezca pueril esa preocupación (tal y como manifestó en el acto de presentación mencionado), ciertamente somos muchos los que estamos preocupados por el proyecto de su consejería para el saneamiento integral de Liébana. Y no nos tranquilizan nada sus buenas palabras sobre el asunto: no podemos perder de vista que es el máximo responsable político y el primer garante de alguno de los mayores desaguisados medioambientales de la región.
Por fortuna, en esta ocasión el Grupo Socialista no está solo: la preocupación ante los planes de la Consejería de Medio Ambiente la comparte también el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Potes, si hemos de hacer caso al pliego de sugerencias que presentó el pasado verano al expediente de evaluación del impacto ambiental del proyecto de saneamiento y depuración de Liébana, aunque el pasado día 12 de febrero, ante Sieso y Gil, el alcalde de Potes sólo abriera la boca al servicio de la retórica protocolaria, a pesar de que dichas sugerencias, lo más de lógicas y razonables, han sido desestimadas íntegramente en la redacción del proyecto que presentaron. ¿Es que no resulta razonable que los concejales de Potes estén preocupados porque la mayor parte de las aguas residuales urbanas de Camaleño y Cereceda, camino de la depuradora, pasen por la calle principal de Potes, y sea necesario prever dos bombeos, uno desde el ferial de La Serna hasta El Cantón y otro desde Las Vegas hasta la calle de San Roque, con los posibles efectos desagradables que tales instalaciones pueden producir: olores, ruidos, averías, costes adicionales de mantenimiento y energía,
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Si a lo dicho añadimos que buena parte de la instalación proyectada en el término municipal de Potes (tendidos de tuberías, estaciones de bombeo, etc.) afecta al Conjunto Histórico de Potes, y muy especialmente a la necrópolis medieval de la antigua iglesia de San Vicente, monumento histórico declarado, actualmente en trámite de expropiación por la Consejería de Cultura, con las complicaciones de todo tipo que ese hecho puede originar en pro de la exigencia legal de preservar nuestro patrimonio histórico-arqueológico, es imposible no concluir que resulta más que aconsejable buscar un trazado alternativo al tendido de tuberías de saneamiento por la travesía de Potes, a ser posible de modo que evite los dos bombeos previstos, aunque para ello sea necesario estudiar el trazado de forma mucho más pormenorizada y detenida.
Los socialistas de Potes pensamos que no es tanto pedir exigirle al Gobierno de Cantabria un cuidado especial en este asunto. Ya se han equivocado una vez con el saneamiento de nuestra Villa y llevamos sufriéndolo seis largos años. A ver si al segundo intento aciertan, no vaya a ser que las prisas y la improvisación ante la proximidad del periodo electoral les hagan poner en peligro nuestro patrimonio e hipotecar nuestro futuro. Los plazos avanzados por Sieso y Gil para la obra así nos lo hacen temer: tienen previsto comenzar las obras durante el próximo verano y poner la instalación a funcionar antes del verano del 2.003, o sea, que, cueste lo que cueste, en pleno periodo electoral tendremos inauguración. En fin, sospechamos que pretenden hacernos pagar un precio demasiado caro por las instalaciones de saneamiento y depuración que tan necesarias resultan para garantizar un desarrollo sostenible a nuestra tierra. Por eso queremos anunciar desde aquí que no estamos dispuestos a pagar cualquier precio, y que trataremos de evitar por todos los medios legales a nuestro alcance que sea peor el remedio que la enfermedad.

LAS CONSEJERÍAS DE CULTURA Y MEDIO AMBIENTE SE COORDINAN PARA ATENTAR CONTRA LA NECRÓPOLIS DE SAN VICENTE DE POTES.
El Grupo Municipal Socialista ha tenido conocimiento de la reciente intervención del Consejero de Cultura, Turismo y Deporte, José Antonio Cagigas, en el Parlamento de Cantabria, en la que, contestando a una pregunta de la diputada socialista Lucrecia Santa María, ha afirmado que la necrópolis de la antigua iglesia de San Vicente Mártir de Potes no está entre los veinte puntos o zonas de interés arqueológico consignados en un supuesto informe sobre el patrimonio arqueológico de la Villa que obra en su poder.
En consecuencia, dice el Consejero, carece de importancia que la Consejería de Medio Ambiente se disponga a ejecutar las obras del "saneamiento integral de Liébana" cruzando de oeste a este el cementerio medieval de la Villa. Pero es que además la perfecta coordinación entre ambas consejerías garantiza, en opinión del consejero Cagigas, la absoluta preservación de dicho patrimonio arqueológico, por lo que resulta innecesario cambiar el trazado previsto para la red de saneamiento.
A los concejales socialistas de Potes nos gustaría poder creer al Consejero de Cultura, Turismo y Deporte, pero, a la vista de la gestión del consejero Cagigas en Liébana, no podemos permitirnos ese lujo. Comprendemos que son tantas y tan importantes sus competencias que malamente puede ocuparse con la diligencia y la probidad precisas en asuntos como el patrimonio histórico de un pueblo como el nuestro. Y mucho menos si se trata de un patrimonio enterrado que no resulta fácil vender a los turistas.
Y no es que despreciemos la explotación del patrimonio cultural como recurso turístico, sino que vemos cómo con demasiada frecuencia ese aspecto económico es el único que interesa a las instancias públicas. El mismo hecho de que la cultura y el turismo dependan del mismo departamento de la administración regional es un claro exponente de la filosofía que informa buena parte de las políticas del Gobierno de Cantabria en materia de patrimonio cultural.
Desde esa perspectiva pueden entenderse mejor las declaraciones y actuaciones recientes del Consejero y de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte sobre varios asuntos de Liébana, tales como:
- la ilegal construcción de la estación de autobuses en el ferial de La Serna, de la que afirmó que se estaba construyendo en el lugar idóneo elegido por los vecinos de Potes;
- la obra de construcción de nueva planta del interior de la Torre del Infantado, financiada en su mayor parte por su consejería, que incumple flagrantemente el Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Potes aprobado precisamente por la misma Consejería de Cultura;
- la impresentable actuación de la Consejería de Cultura ante el derribo ilegal de dos edificios del Conjunto Histórico, que ya ha provocado la condena del Ayuntamiento de Potes por sentencia firme, y que es fácil suponer que en fechas próximas condene también a la Consejería de Cultura por no haber ejercido la defensa del Bien de Interés Cultural que, al parecer, es el Conjunto Histórico de Potes; o, ya en plan de auténtico esperpento,
- la plaga de carteles titulados "ITENERA LEBANENSIS" que contamina desde hace poco el territorio lebaniego, con faltas de ortografía, tanto castellana como latina, con una información escrita trufada de imprecisiones, errores y tonterías, y con una información gráfica tan incorrecta que parece expresamente pensada para extraviar a los turistas por las calles de Potes... si realmente los turistas fueran tan torpes como parece que piensan los responsables de la Consejería del señor Cagigas.
En tales condiciones, la reciente compra de la iglesia vieja de San Vicente por parte de dicha consejería, y su anunciada conversión en un centro cultural, no sabemos si será una buena noticia o un presagio de mayores chapuzas para esta sufrida Villa. Y es que, a la vista de las actuaciones del Consejero de Cultura, y de la gestión cultural llevada a cabo por la Asociación Año Jubilar Lebaniego que él preside en la Capilla de San Felipe Neri (de la que es un excelente ejemplo la nefasta exposición de fotografías de la Casa Real que ha ocupado la sala durante todo el verano), no resulta excesivo pensar que el remedio puede ser peor que la enfermedad.
En definitiva, no hay razón para suponer que quien tan poco respeto tiene por la necrópolis de San Vicente, va a tener más por el propio edificio, constituyendo como constituye todo ello una misma unidad histórica igualmente digna de protección y respeto por quien detenta las máximas competencias en materia de patrimonio cultural en Cantabria.

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